• El Dr. Vado Grajales advirtió que la IA ya incide en los actos y mecanismos normativos y plantea desafíos urgentes para el Derecho.

La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser una promesa futura para convertirse en una herramienta presente en la vida cotidiana y en los procesos legales; es un fenómeno que la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) coloca hoy en el centro del debate jurídico desde su Facultad de Derecho (FDe). El docente e Investigador Nacional, Nivel I, Dr. Luis Octavio Vado Grajales, señaló que la IA ya forma parte de actos y trámites jurídicos, por lo que su estudio y correcta orientación resultan indispensables.
Explicó que una de las principales ventajas de esta innovación es su capacidad para agilizar la consulta y el procesamiento de información, lo que permite a juezas y jueces contar con insumos más rápidos para la toma de decisiones en asuntos que, de otro modo, requerirían un mayor tiempo de análisis. Asimismo, indicó que la aplicación de la IA no se limita a la impartición de justicia, sino que también puede apoyar en tareas administrativas esenciales, como la admisión de pruebas y la verificación documental, contribuyendo a una gestión judicial más eficiente.
No obstante, el académico descartó que estas herramientas puedan sustituir la responsabilidad humana, al subrayar el modelo conocido como “el humano en el sistema”, en el que la tecnología apoya procesos específicos, pero la decisión final recae siempre en una persona. Como ejemplo de su implementación, mencionó el uso de “Alfonsina”, una plataforma de Inteligencia Artificial desarrollada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, diseñada para facilitar la revisión de datos en materia jurídico-electoral.
El Dr. Luis Octavio Vado destacó que el desafío fundamental para la justicia mexicana radica en la transparencia digital. Detalló que, aunque existe un mandato legal para publicar todas las sentencias en formato público, los poderes judiciales locales no han logrado cumplir esta meta plenamente debido a diversas complicaciones operativas.
Subrayó que estos temas deben abordarse a partir de la academia, dada su estrecha relación con las garantías individuales y la responsabilidad social de las instituciones públicas, así como por la necesidad de analizar tanto el estado actual como el futuro del Derecho frente a la innovación tecnológica. Finalmente, anunció la próxima publicación de su texto: “Inteligencia Artificial y la tutela procesal de los derechos de las personas adultas mayores”, en la Revista Vasca de Derecho Procesal y Arbitraje.

